CONJUGANDO EL
CONOCIMIENTO DESDE LA VISIÓN DE DIFERENTES
PERSONAJES.
Inspirados desde una aproximación a mundos
plasmados de contribuciones, conlleva a reconocer la parte ineludible de la naturaleza del
hombre desde todos los tiempos, que refleja “el permanecer en desacuerdo con su entorno”, conduciendo esa
resistencia a la dinámica de transformar la realidad que lo invade.
Conquistar ese legado desde nuestra mirada
latinoamericana, es un desafío, además mecánicamente el pensamiento se invita a
tomar distancias de los sentimientos y emociones solo ubicarse en los campos fértiles que están
más allá de lo conjetural, sin embargo ello no indica el desconocer el valor no
verbalizado de cada agonía impuesta en la certeza inobjetable de la
autenticidad de la lucha por rechazar lo establecido y develar la razón de lo
propuesto. De allí que la contemplación de ese orden, que se esparce por toda
la humanidad es el principio ó la contribución que gesta el embrión de los
procesos.
De tal modo que en nuestro recorrido se
tiene bien en cuenta la trascendencia de la interacción hombre / organización y
sus formas de dilucidarlo. Es imposible estar al margen de un firme saber. De
esa perspectiva procede el palpar las inconsistencias de las concepciones
tradicionales y su ofrecimiento a la construcción de condensar un sendero
diferente. Así, pues vemos como el hombre desde períodos remotos a logrado
anticiparse y atravesar la historia que le corresponde vivir, dando respuesta
además a grandes enigmas.
Finalmente en nuestro presente hemos tejido
el hilo de nuestra intención sin ceñirnos a patrones que llamen a la confusión,
solo el ensamblaje de hechos, de manera de ofrecer y recuperar cada postura con
sus alcances, resguardando el valor de sus verdades, desvestidos de sus diferencias, como muestra de nuestro respeto a
sus pensamientos y a la construcción de sus propias filosofías, que sin duda de forma abierta se anticiparon y prolongaron la libertad de los significados.
SUMERGIDOS
EN LA HISTORIA
Si
queremos adentrarnos al interesante mundo de los adelantos de forma acelerada y
con autoridad imperante el pensamiento de Sócrates se orienta en la
sobrevivencia de los tiempos, su dinámica fluye en todas las áreas de la vida,
esa capacidad de interactuar y de inventarse un estilo orienta y conduce a la más
rica experiencia del saber humano.
Sócrates de Atenas
(en griego Sōkrátēs; 470— 399 a. C.) fue un filósofo clásico ateniense
considerado como uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como
de la universal. Fue maestro de Platón, quien tuvo a Aristóteles como
discípulo, siendo estos tres los representantes fundamentales de la filosofía
de la Antigua Grecia.
Nació
en la Antigua Atenas, donde vivió durante los dos últimos tercios del siglo V a. C., la época más espléndida en la
historia de su ciudad natal, y de toda la antigua Grecia. Fue hijo de
Sofronisco, motivo por el que en su juventud lo llamaban (‘Sócrates hijo de
Sofronisco’), de profesión cantero, y de Fainarate, comadrona, emparentados con
Arístides el Justo. Según Plutarco, cuando Sócrates nació, su padre recibió del
oráculo el consejo de dejar crecer a su hijo a su aire, sin oponerse a su
voluntad ni reprimirle sus impulsos. No obstante, ni Jenofonte ni Platón
mencionan esta intervención del oráculo, lo que hace pensar que pueda ser una
tradición popular muy posterior. Sócrates siguió el trabajo de su padre;
realizó un conjunto de estatuas de las tres Gracias, que estuvieron en la
entrada de la Acrópolis hasta el siglo II a. C. Durante la guerra
del Peloponeso contra Esparta,
sirvió como hoplita con gran valor en las batallas de Potidea en el 432 - 430 a. C., Delio en el 424 a. C., y Anfípolis en el 422 a. C. Era de
pequeña estatura, vientre prominente, ojos saltones y nariz exageradamente respingona.
Su figura era motivo de chanza. Alcibíades lo comparó con los silenos, los seguidores ebrios y lascivos de
Dioniso. Platón consideraba digno de ser rememorado el día en que le lavó los
pies y le puso sandalias, y Antifón, el sofista, decía que ningún esclavo
querría ser tratado como él se trataba a sí mismo. Llevaba siempre la misma
capa, y era tremendamente austero en cuanto a comida y bebida. Fue
el verdadero iniciador de la filosofía en cuanto que le dio su objetivo
primordial de ser la ciencia que busca en el interior del ser humano. El
método de Sócrates era dialéctico:
después de plantear una proposición analizaba las preguntas y respuestas suscitadas por la misma. Sócrates
describió el alma como
aquello en virtud de lo cual se nos califica de sabios o de locos, buenos o
malos, una combinación de inteligencia y carácter.
Desde muy joven, llamó la atención de los que lo
rodeaban por la agudeza de sus razonamientos y su facilidad de palabra, además
de la fina ironía con la que salpicaba sus tertulias con los ciudadanos jóvenes
aristocráticos de Atenas, a quienes les preguntaba sobre su confianza en
opiniones populares, aunque muy a menudo él no les ofrecía ninguna enseñanza. Tuvo
por maestro al filósofo Arquelao quien lo introdujo en las reflexiones sobre la
física y la moral. Su inconformismo lo impulsó a oponerse a la ignorancia
popular y al conocimiento de los que se decían sabios, aunque él mismo no se
consideraba un sabio, aun cuando uno de sus mejores amigos, Querefonte, le
preguntó al oráculo de Delfos si había alguien más sabio que Sócrates, y la
Pitonisa le contestó que no había ningún griego más sabio que él (Apología
21a). Al escuchar lo sucedido, Sócrates dudó del oráculo, y comenzó a
buscar alguien más sabio que él entre los personajes más renombrados de su
época, pero se dio cuenta de que en realidad creían saber más de lo que
realmente sabían. Filósofos, poetas y artistas, todos creían tener una
gran sabiduría, en cambio, Sócrates era consciente tanto de la ignorancia que
le rodeaba como de la suya propia. Esto lo llevó a tratar de hacer pensar a la
gente y hacerles ver el conocimiento real que tenían sobre las cosas.
LA
INCONFORMIDAD DE SÓCRATES
Haciendo énfasis en las vivencias de
Sócrates, observamos como incorpora al
discurso nuevos matices que entrelazados van a constituir indiscutiblemente un
aporte difícil de superar.
Sócrates asume una postura de
ignorancia, interrogaba a la gente para luego poner en evidencia la
incongruencia de sus afirmaciones; a esto se le denominó «ironía socrática», la
cual queda expresada con su célebre frase «Sólo sé que no sé nada» Creía en la
superioridad de la discusión sobre la escritura y, por lo tanto, pasó la mayor
parte de su vida de adulto en los mercados y plazas públicas de Atenas,
iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, a
quienes solía responder mediante preguntas. Privilegió un método, al cual
denominó (probablemente evocando a su madre partera) mayéutica, es decir,
lograr que el interlocutor descubra sus propias verdades. Ese su más
grande mérito crear la mayéutica, método inductivo que le permitía llevar a sus
alumnos a la resolución de los problemas que se planteaban por medio de hábiles
preguntas cuya lógica iluminaba el entendimiento. Según pensaba, el
conocimiento y el autodominio habrían de permitir restaurar la relación entre
el ser humano y la naturaleza. La sabiduría de Sócrates no consiste en la
simple acumulación de conocimientos, sino en revisar los conocimientos que se
tienen y a partir de ahí construir conocimientos más sólidos. Esto le convierte
en una de las figuras más extraordinarias y decisivas de toda la historia; representa
la reacción contra el relativismo y subjetivismo sofista, y es un singular
ejemplo de unidad entre teoría y conducta, entre pensamiento y acción. A la
vez, fue capaz de llevar tal unidad al plano del conocimiento, al sostener que
la virtud es conocimiento y el vicio ignorancia. El poder de su oratoria y su
facultad de expresión pública eran su fuerte para conseguir la atención de las
personas. Sócrates no escribió ninguna obra porque creía que cada uno debía
desarrollar sus propias ideas. Conocemos en parte sus ideas desde los
testimonios de sus discípulos: Platón, Jenofonte, Aristipo y Antístenes, sobre
todo. Tales testimonios no son convergentes, por lo que no resulta fácil
conocer cuál fue el verdadero pensamiento de Sócrates
Partida
Serena de Sócrates
El envenenamiento por cicuta era un método
empleado habitualmente por los griegos para ejecutar las sentencias de pena de
muerte. Sócrates fue juzgado y declarado culpable, cumplió esta pena en el año
399. A. de C. Murió a la edad de 70
años, aceptando serenamente esta condena, método elegido por un tribunal que le
juzgó por no reconocer a los dioses atenienses y corromper a la juventud. Según
relata Platón en la Apología que dejó de su maestro, éste pudo haber eludido la
condena, gracias a los amigos que aún conservaba, pero prefirió acatarla y
morir. Realmente le juzgaron porque dos de sus discípulos fueron tiranos que
atentaron contra Atenas. A su muerte surgen las escuelas socráticas, la
Academia Platónica, las menores, dos de moral y dos de dialéctica que tuvieron
en común la búsqueda de la virtud a través del conocimiento de lo bueno. Platón
no pudo asistir a los últimos instantes de Sócrates y éstos fueron reconstituidos en el
Fedón según la narración de varios discípulos que describen el paso de
los síntomas sobre la muerte de Sócrates: Él paseó, y cuando dijo que le pesaban las
piernas, se tendió boca arriba, pues así se lo había aconsejado el individuo. Y
al mismo tiempo el que le había dado el veneno lo examinaba cogiéndole de rato
en rato los pies y las piernas, y luego, apretándole con fuerza el pie, le
preguntó si lo sentía, y él dijo que no. Y después de esto hizo lo mismo con sus
pantorrillas, y ascendiendo de este modo.
SÍNTESIS
Sócrates y El Poder del Dialogo
·
El
poder de su oratoria y su facultad de expresión pública eran su fuerte para
conseguir la atención de las personas. Describió el alma como aquello en virtud de lo cual se
nos califica de sabios o de locos, buenos o malos, una combinación de
inteligencia y carácter.
·
Creía
en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, por lo tanto, pasó la
mayor parte de su vida de adulto en los mercados y plazas públicas de Atenas,
iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, a
quienes solía responder mediante preguntas.
·
Su pensamiento se sustentaba en que la
sabiduría no consistía en una simple
acumulación de conocimientos, sino en la de revisar los conocimientos que se tienen y a partir de ahí construir
conocimientos más sólidos.
·
El conocimiento y el autodominio habrían de
permitir restaurar la relación entre el ser humano y la naturaleza.
·
Representaba la reacción contra el relativismo
y subjetivismo sofista, y es un singular
ejemplo de unidad entre teoría y conducta, entre pensamiento y acción
·
La ironía socrática:
denominación
concedida a la postura asumida por Sócrates reflejando ignorancia al interrogar a la gente
para luego poner en evidencia la incongruencia de sus afirmaciones.
·
La mayéutica, método inductivo que le permitía lograr que el interlocutor descubriera sus
propias verdades. Ese su más grande mérito llevar
a la resolución de los problemas que se planteaban por medio de hábiles
preguntas cuya lógica iluminaba el entendimiento.
·
El método de Sócrates era dialéctico: después de plantear una proposición analizaba las preguntas y respuestas
suscitadas por la misma.
·
Fue el verdadero
iniciador de la filosofía en cuanto que le dio su objetivo primordial de ser la
ciencia que busca en el interior del ser humano.
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